La semana ha estado cargada de noticias y rumores negativos en todo el mundo, incluso en Asia que hasta el momento no había sido causante de grandes problemas en los mercados. Las turbulencias desde Asia proceden de las tensiones geopolíticas en Corea del Norte ante un posible conflicto armado. Mientras que el Financial Times filtró el rumor de que los fondos soberanos chinos y kuwaitíes consideran reducir sus inversiones en la Zona Euro debido al debilitamiento de la moneda única; sin embargo estos rumores han sido rápidamente desmentidos por las autoridades chinas.
La situación en los países de la periferia europea continúa siendo muy delicada, de hecho la agencia de calificación crediticia Fitch ha rebajado el rating sobre la deuda a largo plazo de España desde AAA hasta AA+. Este hecho se une a la preocupación reinante sobre la salud de losLandesbanken alemanes y de las Cajas de Ahorro españolas. Debido a todos estos problemas estructurales a lo largo de la semana se extendió el rumor de que el Banco Central Europeo (BCE) podríabajar los tipos de forma extraordinaria en al menos 50 puntos básicos. A corto plazo esta medida podría debilitar aún más al Euro, sin embargo a medio plazo sería una apuesta acertada.
Timothy Geithner y Barack Obama han sido los protagonistas al otro lado del océano; el primero, secretario del Tesoro de los Estados Unidos, al pedir un stress test sobre el sector financiero europeo como al que se sometieron los bancos estadounidenses. Mientras que la moratoria decretada por Obama sobre la prospección de petróleo supone un impacto muy negativo para el sector.
Resultados buenos pero escasos
La temporada de resultados la podemos dar prácticamente por finalizada ya que esta semana tan sólo han presentado sus cuentas Campbell Soup, Marks & Spencer, Tiffany, Antofagasta y Heinz (en todos los casos se han batido previsiones). La próxima semana la única empresa importante que presentará sus resultados es Royal Ahold (Jueves).
Datos macroeconómicos ligeramente positivos
La economía americana continúa mejorando tal y como lo atestiguan los datos presentados a lo largo de esta semana. Las ventas de viviendas tanto nuevas como de segunda mano han salido mejor de lo esperado, mientras que la confianza del consumidor (Michigan y CB) también han batido previsiones. En la parte negativa tenemos el PIB del primer trimestre que ha marcado +3,0% frente al +3,50% esperado y el indicador de directores de compras de Chicago que se ha situado muy por debajo de las previsiones. Por último cabe destacar que los pedidos de bienes duraderos han salido ligeramente positivos mientras que los ingresos y gastos personales no batieron las previsiones del consenso del mercado.
La próxima semana conoceremos el ISM de manufacturas (Martes), las ventas de viviendas pendientes de escriturar (Miércoles), Productividad, pedidos a fábrica e ISM de servicios (Jueves) y los datos completos de empleo para finalizar la semana.
El aspecto técnico continúa muy delicado
Tal y como comentamos la semana pasada, nos encontramos en zona de soportes de medio plazo. Ver uncierre semanal por debajo de los 1050 del S&P500 podría desencadenar fuertes ventas en todos los mercados. Esta semana hemos asistido a un ligero rebote en los principales selectivos, sin embargo la tendencia a corto plazo continúa siendo bajista. De todas formas volveríamos a un rango lateral si el S&P logra cerrar con claridad por encima de los 1125. El próximo lunes los mercados de EEUU y Reino Unido permanecerán cerrados debido al Memorial Day y por tanto no se esperan grandes movimientos en el resto de plazas europeas.

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