“Experto” es una de las palabras más comunes en las noticias financieras. “Los expertos dicen que podemos estar ante una corrección”, “los expertos piensan que el mercado esta sobrevalorado”… ¿quiénes son todos estos expertos? Personalmente, me gustaría ver nombres y apellidos, y sobre todo, una lista con todas sus previsiones anteriores incluyendo tanto aciertos como errores.
El mercado es poderoso y batirlo es una tarea tremendamente complicada. La mayoría de los profesionales son incapaces de hacerlo mejor que éste, y no saben por dónde van a ir los tiros. No voy a decir que la gente que trabaja en la City o en Wall Street no tengan ni idea sobre finanzas, porque no sería verdad. Allí hay gente brillante y muy preparada. Pero su dinero viene de comisiones, tasas de gestión, ventas, relaciones con clientes, transacciones… y no precisamente de su capacidad predictiva.
De este modo, a los expertos les interesa transmitir la idea de que los mercados son pronosticables. Sale un tío en la tele diciendo que este valor va a hacer esto y aquello… y joder, parece fácil. Si saliera diciendo que el mercado tiene procesada toda la información y el precio es correcto, el mensaje transmitido sería otro muy distinto, pero casi nunca se da ese caso. Por tanto, siempre encontrarás a expertos diciendo una cosa y a otros diciendo exactamente lo contrario. Piensa lo que te de la gana sobre los mercados, y ten por seguro que encontrarás un experto que sostenga tu misma teoría.
Está muy bien ver a todos esos analistos vomitando sobre la mesa un montón de historietas y números sobre el valor del que están hablando, pero toda esa información vale más bien poco porque con casi toda seguridad ya está reflejada en el precio de la acción. Todos esos datos no mejoran en absoluto su capacidad predictiva. La mayoría de los llamados “expertos” no son más que comentaristas, narradores de partidos que se aventuran a pronosticar un resultado. Es entretenido, pero poco práctico.
Aquí van algunas predicciones típicas de estos iluminados:
“Con el Ibex en movimiento lateral, es probable que se vaya adentrando en la zona de soporte de los 15000, pero si rompe la resistencia de los 15270 se puede ir a buscar nuevos máximos” Es una predicción común sólo apta para expertos: si no baja, subirá, aunque es posible que siga igual.
“Tras las subidas de los últimos días era de esperar una corrección”. Demoledor. Espero que al menos él hubiese vendido el día anterior.
“El mercado ya ha ido demasiado lejos”. Después de decir esto siempre acaba yendo aún más lejos.
“Mayo es un mal mes…”. Entonces, ¿por qué no todo el mundo vende en mayo?
“Este año veremos los 19000”. Seguramente ni el mismo se lo cree. Pero unos cuantos medios se harán eco de su predicción y tendrá sus 15 minutos de fama.
“Aunque actualmente cotiza a 36 euros, creemos que su precio objetivo es de 38”. Son perfectas máquinas de calcular el precio real de una empresa. Eso si, el precio objetivo siempre será poco más arriba o poco más abajo que el precio actual, nada de excentricidades. De este modo, cuando la empresa alcance su precio objetivo, se vuelve a revisar un par de euritos al alza y listo.
“El dólar caerá hasta los 0.71 euros en lo que queda de año para luego recuperarse hasta los 0.86 euros el año que viene”. Hay expertos que son la pura reencarnación de Nostradamus, no contento con predecir el próximo movimiento, predice los dos próximos. Está claro que los mercados no tienen secretos para él.
En resumen: ya sea en foros, blogs, televisión, radio, periódicos o reuniones de trabajo, hay que mantener un sentido crítico sobre cualquier tipo de información financiera. Es fácil no dar credibilidad alguna al calientavalores de turno en el foro de Jazztel, pero no tanto a los super-experto con la boca inflada de datos. Por tanto, siempre viene bien hacerse algunas preguntas sobre él:
-¿Cuál es su experiencia en los mercados?
-¿Cuáles han sido sus aciertos y errores en el pasado?
-¿Está considerando todos los factores en juego? ¿o sólo una cara de la moneda?
-¿Si se está refiriendo a influencias que están presentes desde hace tiempo, porque éstas van a tener un impacto en el precio sólo ahora?
-¿Está hablando “a toro pasado”?(El sídrome: “ya lo decía yo”).
-¿Es posible que tenga algún interés privado en decir lo que está diciendo?
Creo que una de las mejores respuestas que puede dar un verdadero experto es: “no lo se. Por un lado (…) pero por otro (…)”. Con los pros y contras en la mano, nosotros estaremos casi en la misma posición que él para emitir un juicio. Pero claro, hay que tener mucho valor y saber mucho de esto para ser capaz de decir “no lo se” cuando todo el mundo está esperando tu opinión. Además, los que de verdad saben de ésto no se dedican a contar lo que piensan por televisión, les es más rentable ponerlo en práctica.